Mi reflejo
Después de mucho considerar cual era el paso a seguir, me di cuenta que la respuesta estaría en los pasos que he dado para llegar hasta aquí. Me miro al espejo y no puedo creer cuanto he cambiado, cuanto he vivido y como cada experiencia marcó diferentes hitos a lo largo, o más bien corto de este camino. Han sido 28 años de aprendizaje, no siempre consiente, pero al fin y al cabo aprendizaje que me ha permitido construir la mujer en la que me estoy transformando, porque definitivamente esto hasta ahora empieza.
Esta soy yo, nací el 2 de septiembre de 1994 en
Bogotá, soy la menor de 3 hermanos, de hecho, mucho menor porque mis hermanos
son 11 y 10 años mayores que yo, pero no, no fui un error. Mi mamá en ese
entonces, tenia mi edad actual y decidió ser mamá de nuevo, así que dejó de
tomarse las pastillas con las que planificaba y bueno, su plan resultó. Siempre
supe que había sido un embarazo difícil, escuché decir varias veces a
diferentes miembros de mi familia que yo era un milagro y que estuvimos, mamá y
yo, cerca de irnos a otro plano, incluso en algún momento de mi vida me llevaron
a Cali a cumplir la promesa que mi abuelita le había hecho al Señor de los Milagros,
sin embargo, no fue hasta que yo quedé embarazada que supe los detalles y entendí
lo realmente complicado que fue para mi mamá traerme al mundo.
Mis memorias claras empiezan hacia los dos años
cuando tuve un accidente en auto con mi papá, muchas personas no creen que
alguien pueda tener recuerdos a esa edad, pero la verdad tengo ese día guardado. A pesar de lo grave que fue el
accidente ni un solo vidrio me lastimó, físicamente nada me sucedió, pero
evidentemente el episodio me marcó.
A mis cuatro años mis papás se separaron, edad
en la que aún era difícil comprender todo, sin embargo, sentía el dolor de mis
hermanos que por la diferencia de edad que había entre nosotros, si sabían lo que estaba sucediendo. Por supuesto también sentí el dolor de mi mami. A ella la
acompañe muy de cerca, inocentemente creía que simples gestos como dormir con
ella aliviarían el momento. No fue hasta los doce años que tuve mi propio
duelo, aunque habían pasado ocho años desde que mi papá se fue, yo hasta ese
momento empezaba a entender los hechos y no había terminado de entenderlos, cuando mi papá decidió casarse de nuevo, debo decirlo, sentí que se vino abajo
el mundo entero.
La vida siguió por supuesto, pero fueron estas,
algunas de las bases que sembraron miedos e inseguridades que se verían
reflejadas en mis relaciones afectivas y no sólo las de pareja, incluso conmigo
misma. Me tomo muchísimo tiempo reconocerlo, entenderlo y poder transformarlo. Siendo
sincera, sigo trabajando en ello. Pero no todo ha sido malo, cuando miro para atrás
sólo puedo pensar en lo afortunada que he sido, lo agradecida que me siento y
en lo bien que la he pasado estos años. Fui la bebé consentida de mis papás, díganme como no pasarla bueno. He viajado y conocido lugares maravillosos,
he estado en conciertos inolvidables, me he reído por horas y he vivido
experiencias increíbles. Nunca me gustó tomar o fumar, pero si me gustó
callejear y bailar hasta el amanecer. He conocido muchas personas, aprendiendo a
valorar su misión en mi vida y también a dar lo mejor de mi para cumplir con mi
misión en sus vidas. Estudié lo que quise y lo que no quise también, soy ingeniera
profesional pero también estoy construyendo una gran mamá para una hija
maravillosa. Ahora estoy casada con un hombre dispuesto a desaprender lo malo
para construir lo bueno en familia y estoy descubriendo una nueva mujer que
nunca creí que habría dentro de mí.
No todo en la vida es malo, pero tampoco bueno y aun así todo hay que agradecerlo.
Cuando me miro al espejo puedo ver infinitas alegrías, pero también cicatrices;
veo algunos complejos, pero también veo como burlarme de ellos. Cuando me miro
en el espejo y recuerdo cosas difíciles como mi secuestro por ejemplo, me lleno de orgullo en vez de miedo. Si
miro al cielo entiendo que, si pude seguir después de perderlos a ellos, no hay
callejón sin salida ni problema que no tenga solución. Han sido muchos pasos
para llegar hasta aquí y agradezco profundamente cada uno de ellos, porque todo,
lo bueno y lo malo, han hecho de mí la mujer que veo en el espejo.
Simplemente gracias por darme la oportunidad de mostrarles poco a poco de que se trata todo esto, gracias por acompañarme a conocerme y seguir aprendiendo. De corazón espero que juntos vayamos descubriendo nuevas cosas a medida que les cuento tantas historias.

Excelente forma de escribir !! Te permite conocer al autor
ResponderBorrarQue bueno leerte, non todo el mundo tiene la habilidad de plasmar sus vivencias y sentimientos.
ResponderBorrarQue bonito blog estoy la verdad atrapada en tu historia de vida, respecto a lo que decías en este segundo tramo sobre que uno se acuerda de cosas de años es verdad yo tengo muchos recuerdos de cuando tenía 4 años y dicen que lo que más lo marca a uno en la vida es lo que vas a recordar mucho así tengas 50 años te vas a acordar de ese acontecimiento que te marco tanto saludos bella y espero leer lo que sigue.
ResponderBorrarNo solo lo que escribes remonta tu pasado si no la forma y el deleite con que lo haces, hace revivir un pasado lindo, dramático y con todos los sentimientos que tbn he vivido, maravilloso leerte y como no compartirlo❤️
ResponderBorrarHermoso! Más por favor!
ResponderBorrarAmoooooo , y estoy orgullosa de ver este proceso !
ResponderBorrarBien escrito! A qué te refieres con 'perderlos a ellos' ?
ResponderBorrar!Excelente!
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